¡Levante su copa para un discurso digno de brindar!

El consejo de un experto en discursos de The Wedding Speech Made Easy de Michael Parker presentado en el número 168 lo ayudará a planificar, hablar y pronunciar su discurso del gran día, porque incluso si no es la novia o el novio, si se le ha pedido que hable, entonces esto es tu gran dia tambien!

Nombres

¡Caída de nombre! Empiece presentándose, cálidamente y con una sonrisa, como lo haría en una fiesta, diciéndoles su nombre. Es una manera fácil de manejar las primeras palabras “difíciles” de su discurso. Mientras nombra a las personas a las que desea agradecer, no se apresure. Dé “espacio” a cada nombre y si hay 10 damas de honor, nombre y reconozca a cada una de manera distinta. Todos se lo merecen y les encantará ser nombrados.

Es tentador presumir ante tus compañeros, que probablemente constituirán la mitad de la multitud, provocando risas por un incidente que significa mucho para ellos pero poco para los demás. Pero debes intentar abrazar a toda la audiencia. Es mejor sacrificar un poco de hilaridad entre tus amigos para que todos se sientan incluidos. En lugar de sobrecargar su discurso con bromas baratas que pueden fallar, cuente algunas historias divertidas sobre quien sea que esté brindando.

Cuentos

Extraiga su memoria, tome notas por tema, verifique los ‘registros’ en las redes sociales y el papel antiguo (los informes escolares pueden ser reveladores), interrogue a amigos y familiares en busca de información o hechos olvidados. Habla con tu ‘sujeto’ – ¡la pareja! Si bien su discurso es mejor como una sorpresa, pregúnteles qué les gustaría que incluyera. ¡Y qué les gustaría que evitaras! Como es su día, esto es justo.

Hablando

Puedes empezar con un agradecimiento. Sea cual sea el discurso que hagas, ¡puedes encontrar a alguien a quien agradecer por algo! Sepárelos por su nombre, agradézcales afectuosamente y personalmente, luego dirija los aplausos. Todos se unirán. Es una gran sensación. Te apoyarán incluso antes de que empieces tu discurso.

Entrega

Generalmente escribimos para ser leídos. Solo tú leerás tu guión. Todos los demás lo escucharán. Confíe en sus propios oídos. Siga leyendo en voz alta y deje que las palabras se guíen por su sonido. Encuentra frases que sean memorables y salga de la lengua. Si hay algo que puede hacer, sobre todo, para reforzar su confianza y disfrutar de su discurso, es… hacer una pausa.

¡Lea más sobre cómo pronunciar un discurso digno de brindar en el número 168de la página 104!

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